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Atún en lata al natural o en aceite: cuál elegir y cuántas latas a la semana

Una lata pequeña de atún (80 g, de los cuales unos 56 g son pescado una vez escurrida) da entre 13 y 15 g de proteína, lo mismo al natural que en aceite. Lo que cambia es la cuenta de calorías: unas 55 al natural, unas 100 en aceite si la escurres y unas 230 si te lo comes todo con su aceite. Así que sí, es una lata sana y muy práctica; lo útil es saber cuál abres y qué haces con el líquido.
Y está el mercurio, que es lo que más inquieta. La agencia española de seguridad alimentaria tiene una respuesta bastante clara, y la tienes más abajo con su enlace.
Al natural o en aceite: el veredicto según lo que vayas a hacer
Las dos latas parten del mismo pescado y la proteína es parecida. Lo que suma la de aceite es, valga la redundancia, aceite: cada gramo de grasa son unas 9 kcal. Según la BEDCA (la base de composición de alimentos española), el atún al natural tiene unas 100 kcal y 23,5 g de proteína por 100 g, y el atún en aceite de oliva escurrido, unas 180 kcal y 26,5 g, con 8 g de grasa. Las etiquetas de latas vendidas en España, recogidas por Open Food Facts, caen en el mismo sitio: una mediana de unas 97 kcal las latas al natural y de unas 190 las de aceite que declaran el pescado escurrido.
Ojo con esa última condición, porque no todas las tablas cuentan lo mismo. Unas dan los valores del atún escurrido y otras los de todo el contenido de la lata con el aceite incluido; en estas salen unas 290 kcal y 20 g de proteína por 100 g. Si ves 290 kcal en una lata de aceite, busca si habla de «producto escurrido» antes de compararla con otra.
| Lata pequeña de 80 g | Calorías | Proteína |
|---|---|---|
| Al natural, escurrida (unos 56 g) | Unas 55 kcal | Unos 13 g |
| En aceite de oliva o de girasol, escurrida | Unas 100 kcal | Unos 15 g |
| En aceite, sin escurrir (con todo el aceite) | Unas 230 kcal | Unos 16 g |
El aceite que sobra en la lata es el chorrito que añade el camarero sin que lo hayas pedido: está rico, pero cuenta. De ahí el veredicto, según el uso:
- Ensalada, bocata, pasta o ensaladilla: al natural. El aliño lo pones tú y sabes cuánto echas.
- Para comerlo casi solo, con tomate y pan: en aceite de oliva y bien escurrido. Queda más jugoso y la diferencia son unas 45 kcal por lata.
- Si vas a usar el aceite de la lata como aliño: perfecto, pero entonces no añadas otro chorro encima.
Oliva o girasol: las mismas calorías, otra grasa
Todas las grasas dan unas 9 kcal por gramo, así que una lata de oliva y otra de girasol suman lo mismo (por eso van iguales en el gráfico). Cambia el tipo de grasa: el aceite de oliva es rico en grasa monoinsaturada, y el de girasol corriente en poliinsaturada (omega 6), con el girasol alto oleico acercándose más al de oliva. Ninguna de las dos decide por sí sola si la lata es buena o mala. Pesa más cuántas latas abres y qué aceite usas el resto de la semana. Si la etiqueta dice «aceite vegetal» a secas, la lista de ingredientes te dice cuál es.
La sal: entre 0,8 y 1,5 g por 100 g
La BEDCA da 0,8 g de sal por 100 g al natural y 1,0 g en aceite de oliva (320 y 396 mg de sodio), y las etiquetas se mueven entre 0,8 y 1,5 g. Una lata con 56 g de atún escurrido se queda en 0,5 o 0,6 g de sal, alrededor del 11 % de los 5 g diarios que recomienda la OMS. Como lata suelta es poco; se acumula si además hay pan, aceitunas y lo que venga el resto del día. Los sellos chilenos marcan «alto en sodio» a partir de 1 g de sal por 100 g, y buena parte del atún en lata roza esa línea. Las latas «bajas en sal» declaran en torno a 0,2 o 0,3 g.
Claro, bonito del norte o rojo: la especie que pone la lata
Lo de «atún» agrupa varios peces, y las denominaciones comerciales que fijó el Real Decreto 1521/1984 los reparten así: «atún claro» es el rabil (Thunnus albacares) o el patudo (Thunnus obesus); «atún blanco» o «bonito del norte», la albacora (Thunnus alalunga), de carne más clara y precio más alto; y «atún» a secas puede ser el listado (Katsuwonus pelamis) o el atún rojo (Thunnus thynnus), el grande y longevo, el de la almadraba. Piensa en el menú del día y el plato fuera de carta: el claro es lo primero, el rojo lo segundo.
La diferencia importa por el mercurio. La EFSA señala al pescado y al marisco como la fuente principal de metilmercurio en la dieta, y la AESAN explica que los peces depredadores, grandes y longevos acumulan más. Su lista de contenido alto es corta: pez espada o emperador, atún rojo, tiburón (cazón, marrajo, mielgas, pintarroja y tintorera) y lucio. Las especies que no nombra en ninguna lista, entre ellas el resto de atunes, cuentan como contenido medio. Sardina, caballa, mejillón o berberecho están en la de contenido bajo.
Estas son las recomendaciones de la AESAN según su folleto vigente (consultado en octubre de 2026):
| Quién | Especies de contenido alto | El resto de especies |
|---|---|---|
| Población general | Sin restricción aparte: valen todas las especies | 3-4 raciones de pescado a la semana, variando entre blancos y azules |
| Embarazo, lactancia o planificándolo, y niños de 0 a 10 años | Evitar | 3-4 raciones de pescado a la semana |
| Niños de 10 a 14 años | Limitar a 120 g al mes | 3-4 raciones de pescado a la semana |
Fíjate en lo que no dice: no da un número de latas, da raciones de pescado, y la lata de atún cuenta como una parte de ellas. También insiste en que comer pescado es seguro y saludable, así que la idea no es dejarlo. Si quieres variar sin salir de la despensa, en el ranking de latas de sardinas, mejillones y caballa tienes opciones de mercurio bajo.
Qué mirar en la lata antes de pagar
Tres líneas de la etiqueta cuentan más que el dibujo: la especie (en la lata suele venir el nombre en latín; si pone Thunnus thynnus, es atún rojo, y una lata que dice solo «atún» puede serlo), el tipo de aceite y los gramos de sal por 100 g. Si dudas entre dos latas, escanea las dos con Carmen y compara la nota y la etiqueta de sal en un segundo (es gratis).
Y para saber si esos 13 o 15 g de proteína por lata te cunden, la cuenta con tu peso está en cuánta proteína necesitas al día. Si buscas qué más ponerles al lado, los alimentos con más proteína y las cenas sin cocinar con latas dan ideas.
Antes de abrir la próxima lata, lee la especie y decide qué harás con el aceite. Si va a una ensalada, escúrrela y aliña tú; si te lo vas a comer con pan, usa el aceite de la lata y no añadas otro chorro. Entre una cosa y otra hay unas 130 kcal sin cambiar de lata.
Preguntas rápidas
¿Es sano el atún en lata?
Sí, como fuente de proteína práctica y barata: una lata pequeña escurrida da entre 13 y 15 g. Lo que más cambia de una lata a otra es el aceite (hasta unas 230 kcal si no la escurres) y la sal, que ronda 1 g por 100 g.
¿Qué es mejor, atún al natural o en aceite?
Al natural para ensaladas, bocatas y pasta, donde el aliño lo pones tú: unas 55 kcal por lata pequeña. En aceite de oliva y bien escurrido, unas 100 kcal, queda más jugoso. La proteína es parecida en las dos.
¿El atún en lata tiene mercurio?
Como todo pescado, algo. La AESAN solo pone al atún rojo (Thunnus thynnus) en su lista de especies de contenido alto; el resto de atunes, incluido el claro, se consideran de contenido medio, y para la población general recomienda 3-4 raciones de pescado a la semana, variando especies.
¿Cuánta proteína tiene una lata de atún?
Una lata pequeña de 80 g, con unos 56 g de atún escurrido, da entre 13 g (al natural) y 15 g (en aceite). Por 100 g escurridos, la BEDCA da 23,5 g al natural y 26,5 g en aceite de oliva.
¿Puede comer atún en lata una embarazada?
La AESAN pide a embarazadas, mujeres en lactancia o que lo planifican, y niños de 0 a 10 años, que eviten las especies de mercurio alto (entre ellas el atún rojo). Qué comer del resto de pescado, y cuánto, conviene hablarlo con tu matrona, tu médico o un dietista-nutricionista.
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